La pregunta del millón. Probablemente ya has escuchado este mensaje de otros Dietistas.
En los últimos años la nutrición ha evolucionado a pasos agigantados, y con ella sus mensajes. Todos, incluidos los profesionales de la nutrición, estamos aprendiendo y evolucionando a la hora de lanzar mensajes a la población. La tan famosa (y muchas veces temida) “operación bikini” se está quedando muy “rancia”. Y el famoso “después de Navidad me pongo en serio” afortunadamente también.
A estas alturas del artículo te estarás oliendo cual es mi respuesta. Y sí: dejar tu salud en manos de los propósitos de año nuevo, ambas sabemos que no es realista. Lo hemos dicho durante tantas nocheviejas y hemos visto que no lo hemos cumplido que ya es hora de ser honestas con nosotras mismas y desterrar este mito.
«Si quieres resultados diferentes, haz cosas diferentes»
(Esto lo decimos ya la mayoría de Dietistas)
Empezar después de Navidad puede ser una forma de procrastinar algo que no te atreves a empezar. ¿El por qué? Solo tú lo sabes. Cada una tiene su motivo. La clave es que lo encuentres, lo asumas y te pongas manos a la obra para cambiarlo.
¿Y por qué siempre me espero a después de Navidad si el cambio me lo estoy planteando ahora?
Es posible que aunque ya tengas claro que quieres y debes cambiar tus hábitos aún no sepas cómo hacerlo. Esto es algo totalmente normal y forma parte del proceso de cambio. Es una fase necesaria para poder avanzar.
Aquí abajo te dejo la imagen de la “Rueda del cambio” para que identifiques en qué fase estás.

Y si lo tengo identificado ¿Por qué aun así no doy el paso?
Probablemente porque no sepas cómo hacerlo y creas que no vas a ser capaz (Spoiler: si eres capaz). Una vez te creas esto, solo necesitarás dar el paso de buscar a alguien adecuado a ti que te acompañe y te guíe durante el proceso.
Entonces, ¿el mejor momento para empezar es ANTES o DESPUÉS de Navidad?
El mejor momento es AHORA. Si estás leyendo esto es porque ya le has dado vueltas al tema. Pues aquí tienes la señal que necesitabas: El momento es AHORA. Es AHORA.
Vamos a hacer algo: coge un calendario de 2024 (o el que te dejo a continuación) antes de seguir leyendo. Vamos a repasarlo juntas:

Si te fijas en Enero, parece que es el momento perfecto para empezar pero… cuando menos te lo esperes llegará marzo con su Semana Santa. Un follón. Y ya en el horizonte empezarás a oler el verano. Pero antes, ¡El puente de mayo! Ya le hemos liado. Aun así confías en que no sea “muy grave” y sigues preparándote muy fuerte para el verano.
Del verano nada que añadir, todas sabemos lo que pasa. Luego aparece septiembre y vuelves a confiar en retomar la rutina. Pero el puente del 12 de octubre está muy cerca. Y… ¿sabes que está muy cerca también? El puente del 1 de noviembre. ¿Truco o trato?
Más te vale que hagas lo antes posible un trato contigo misma, porque del 6 al 8 de diciembre llega otro puente. Y, ahora si que si: ¡Feliz Navidad! Hemos vuelto a la casilla de salida.
Y se me olvidaba: en medio de este calendario tendrás celebraciones tan variadas como: tu cumpleaños, el de tus seres queridos, las cenas con amigas, las fiestas del sitio donde vivas o un viaje planeado.
¿Ahora lo puedes ver?
Tomarse los días o épocas festivas como no válidos para cambiar tu alimentación es un error. Convivirás todos los años con estas fechas.
Lo inteligente es aprovechar estas fechas para empezar a gestionar tus hábitos desde dentro de tu día a día. Es una oportunidad para poner a prueba tus aprendizajes y afianzar tus nuevos hábitos.
Por eso, tranquilamente mira hacia dentro con honestidad y trata de identificar en qué fase estás. Y, una vez te sientas preparada, simplemente actúa. No tiene por qué ser antes de Navidad pero tampoco es obligatorio que sea justo después. Será cuando estés preparada.
Y si ya crees que lo estás pero no sabes cómo hacerlo, te repito: EL MOMENTO ES AHORA.