Si leíste el post anterior «Dieta: por qué mejor hecha que perfecta», habrás llegado a la frase “top” del artículo:

Fuente: Instagram @comunanutritiva.

TENER EL FOCO MUY CLARO

Ahora ya sabes que la clave está en donde ponemos el “foco”. Pero una vez sabemos que lo importante son los hábitos, ¿Cómo hacemos para incorporar un nuevo hábito nuevo?

Para mí, la clave de una buena dietista está en la capacidad para resolver esta pregunta. Cada paciente es un mundo, así que a cada una le funcionará una estrategia diferente. Por eso, una buena dietista tendrá que ponerse manos a la obra junto con la paciente para elaborar (en conjunto) un plan de acción muy concreto que le permita incorporar nuevos hábitos.

En este artículo te voy a dar mis consejos. Puede que para algunas mujeres no sirvan, o todo lo contrario. También puede que otras dietistas tengan estrategias diferentes y eso también es válido (¡siempre y cuando no dañen la salud de las pacientes!).

CONCEPTOS IMPORTANTES ANTES DE EMPEZAR

Según mi perspectiva, los pilares fundamentales a la hora de cambiar un hábito son:

  1. La responsabilidad. (que no culpa) hace referencia a lo que está en tus manos hacer. Reflexionar en que cosas puedes cambiar y cuales se escapan a tu control es vital para que tengas una visión global y realista del proceso, y así puedas ajustar tus expectativas respecto a él.

SABER ESTABLECER BIEN TUS OBJETIVOS

Una vez tenemos estos tres conceptos interiorizados debemos pasar a la siguiente fase: elaborar el plan de acción. Esta parte es en la que las dietistas tenemos un papel fundamental ya que guiaremos a nuestra paciente mientras ella elabora su propio plan de acción.Para eso, una herramienta super potente que funciona muy bien en consulta es la de “Objetivos SMART”.

Las cinco características de los Objetivos SMART: específico, medible, alcanzable, relevante, temporal.

Es una forma muy visual de definir tus objetivos de forma correcta. Es muy importante que tus objetivos y expectativas se ajusten a tu realidad. De lo contrario podríamos caer en frustraciones y falta de motivación, así como una visión de fracaso que no es real.

LAS RECAIDAS COMO PARTE DEL PROCESO

Ahora que ya hemos elaborado nuestro plan de acción llega la hora de ponerlo en práctica. Seguro que al principio sientes que va muy bien. Cumples con todo lo marcado. La motivación está por las nubes. Pero llega el primer revés en tu día a día y empiezas a incumplir el plan. Lo primero que se nos suele pasar por la cabeza en estos casos es la palabra “fracaso” y la frase “todo lo hecho no sirvió para nada. Vuelvo a empezar de cero”.

Pues déjame decirte que, en realidad, es todo lo contrario. A continuación te presento “La rueda del cambio”, una teoría que nos explica las fases por las que pasamos las personas a la hora de hacer un cambio. Si te fijas bien, una de las etapas es la “recaída”.

La Rueda del Cambio. Fuente: @comunanutritiva.

Tenemos que aceptar que esta fase es una más en el proceso e, incluso, necesaria. Cuando se presenta una fase de recaída en consulta, las dietistas la vemos como una oportunidad para trabajar herramientas que te permiten reconducir tu proceso. Si no hay etapa de recaída, no hay oportunidad de trabajar esas herramientas y te irás a casa sin los recursos necesarios para cuando tengas una recaída en el futuro.

Asique un proceso dietético completo tiene, idealmente, una fase de recaída antes de conseguir el objetivo final.

REFLEXIONAR ANTES DE TOMAR ACCIÓN

Establecer con éxito nuevos habitos saludables depende en gran medida de haber asimilado correctamente los conceptos anteriores.

Si has llegado hasta aquí y sigues pensando: “Vale, pero ¿Cómo puedo adelgazar x kg en x tiempo?” es posible que aún no estés preparada para el cambio (fase de Precontemplación). Esto también es normal y es parte del proceso.

Te animo a que te tomes tu tiempo para reflexionar en qué fase estás respecto al cambio, como quieres conseguirlo y, sobre todo, para qué. En este punto puede ser interesante valorar un proceso terapéutico con psicólogas que te ayuden a responder estas preguntas, así como a mejorar tu autoestima y a priorizar tu autocuidado. Esto puede ayudar mucho a pasar de la fase de precontemplación («Aún no estoy segura de querer el cambio») a la de contemplación («Estoy segura del cambio pero no sé cómo llevarlo a cabo»).

Y a partir de aquí es donde estaremos las dietistas para acompañarte, guiarte y apoyarte en lo que necesites durante todo el proceso.

TEJER TU PROPIA RED

El apoyo, la comprensión y la sororidad son fundamentales durante el proceso. Rodearte de mujeres con objetivos vitales similares a los tuyos, que te entiendan, que te inspiren y “tiren de ti” en los días malos… En definitiva, una red de seguridad en la que apoyarte. Esto va a ser vital para el éxito de tu proceso. En mi consulta, aparte de mi apoyo personal y privado como dietista, utilizamos a modo»red» el grupo de Telegram para inspirarnos entre nosotras (¡A mí también me enseñáis muchísimo!).

Teje tu red como consideres, pero dedícale el tiempo que se merecen a las mujeres que te rodean. Te enseñarán y ayudarán más de lo que te imaginas.

Y tú a ellas también.

P.D. La foto de portada es de una campaña de verano de bañadore de la marca Roxy que fue muy polémica por contar con mujeres con sobrepeso. Pero esto ya da para otro artículo.

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